EL ILUSTRADOR SAMUEL RESTUCCI CONVERSA CON “REGISTRO POÉTICO”: “LA TORRE DE BABEL, EL LIBRO, ES UNA FÁBULA ILUSTRADA”.

Por Rodrigo Cabrillana Godoy.

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

El ilustrador y Director de animación, Samuel Restucci, publicó en septiembre de 2018 su más reciente trabajo, el libro ilustrado “La Torre de Babel” por la editorial Libros del Pez Espiral, basado en la lírica de la canción original del compositor nacional Álvaro Henríquez. El libro rinde tributo al reconocido videoclip del grupo Los Tres, del cual Restucci es creador del mundo y sus personajes, para la canción perteneciente al álbum “Fome” de la banda, estrenado en 1997. Samuel conversó a fondo con la sección de nuestra revista, nos relató detalles inéditos de la creación original, nos contó de cómo fue el proceso que llevó a convertir la historia en un texto ilustrado y además se refirió en particular a su visión sobre la narrativa gráfica, su trabajo actual y el cómo inició su labor en el mundo de la ilustración y el cine de animación.

Un diálogo fresco, cautivador y que conecta de forma relevante la ilustración, la animación, la literatura y la música en un solo matiz.

¿Cómo te inicias en la ilustración? ¿Cuáles son tus referencias en torno a la narrativa gráfica?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Mis inicios, nacen en mi educación básica, estudié en un colegio Waldorf, que está muy ligado a las artes, donde aprendí sobre la teoría de los colores de Goethe y luego por cuenta propia complementé con las notas sobre perspectiva del color de Leonardo Da Vinci. Ésta última la uno constantemente en mi trabajo. De hecho, estas dos modalidades clásicas, las absorbí desde muy pequeño y marcaron mis inquietudes sobre el trabajo de la imagen, a esto hay que sumar, que mi madre es acuarelista y trabaja y enseña la teoría del color de Goethe, por lo tanto siempre ha estado en mi vida. Sin embargo, ya más adulto me dediqué a nivel profesional a la ilustración, y mis referencias fueron los pintores clásicos y los cómics de los años noventa. Entre los que están “Zona 84”, “Cimoc”, Moebius, George Bess, y todo el movimiento del cómic europeo.

Luego empieza el movimiento del Manga y el Anime el cual me apasionó y en Chile se veía solo en programas de TV de culto del Salfate y en presentaciones underground, todo eso me llevó al mundo de la animación.

¿En particular te influenció el cómic chileno para tu trabajo?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: En lo que es el cómic nacional, más que nada me vinculé con “Mampato” y “Anarko”, donde aparecía un personaje bien punky que tenía sus aventuras en Valparaíso. Es más, el trabajo de Jucca me gustaba por sus soluciones gráficas y las acciones de sus personajes, me relacioné con ellos en mi pre-adolescencia, sin embargo, era estilo fanzine y aun no teníamos la calidad ni el interés de imprentas, ni el mercado de ilustradores que hay ahora. Hoy en día hay muchos trabajos de ilustradores con calidad de exportación. Y aunque en esa época también existían, no tenía acceso a ellos, por lo que no eran referencia para mí. Dado que siempre miré mucho más el arte clásico y el cómic europeo, que era lo más fuerte de esos años. Me tocó viajar mucho a Buenos Aires, porque tengo familia allá, así que todos los veranos me recorría la calle Corrientes llena de librerías y absorbía todo desde ahí, o al menos lo que lograba comprar con mis ahorros.

¿Cómo conoces a Álvaro Henríquez? ¿De qué forma surge tu ilustración sobre la canción “La Torre de Babel”?

SR: Al Álvaro lo conocí porque tocaba con mi papá, Antonio Restucci, que es músico, y estaban en esos años haciendo música para una obra de teatro donde actuaba María Izquierdo, se llamaba “Sabor a Miel”. Y en un ensayo, en mi casa, y donde debo haber tenido unos catorce años, Álvaro me muestra la canción y me dice –“Escucha la canción que estoy haciendo”-, a mi me gustó mucho. Entonces me puse a dibujar ahí mismo, e hice unos bocetos de los personajes. Álvaro los vio, le gustaron y le debe haber tocado su fibra, porque al irse me dice que cuando grabara el tema, me iba a llamar para hacer algo con eso. Y sucedió que cuando tenía 19 años, incluyó la canción en el disco “Fome”, y me encargó hacer el videoclip del tema “La Torre de Babel”. Así que imagínate como me sentí en ese momento, una maravilla, y siempre recordaré ese momento, el valor de la palabra de Álvaro y su promesa. Ese año estaba estudiando diseño gráfico en Buenos Aires, hice casi todo el trabajo desde allá, dibujaba los “storyboard” y los mandaba a la productora por fax. Y es así donde se origina la relación con Álvaro y como nacen los primeros dibujos del mundo Babel.

Es particular “La Torre de Babel”, porque se asimila bastante a esas versiones de fábulas impresas grandes, ilustradas y antiguas que solían vender las editoriales en diversas ferias del libro.

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Tiene un dejo a lo que mencionas. Ya que Álvaro quería hacer toda una línea de fábulas, ésta era la primera, pero después por alguna razón no siguió con ese proyecto. A partir de los 20 años que se cumplían de la canción y el videoclip, Álvaro me llamó el 2017 para hacer otro video, sin tener en cuenta de todo lo que acontecería después en lo que respecta a su condición de salud, lo que impidió llevar a cabo ese nuevo proyecto. Entonces, hablé con su hermano, Gonzalo y el Editor Daniel Madrid con el que trabaja y decidimos hacer este libro, como un tributo. Así que Daniel puso el texto en un pdf como guía de montaje, para sacarlo en un formato ilustrado, tipo fábula, donde yo le di un toque 2.0, algo más elaborado y cinematográfico, ya que en animación, uno por lo general simplifica las ilustraciones, porque tienes que hacer demasiados dibujos para que éstos se muevan. Así que se trabajó en el libro como una “fábula” y decidimos hacerlo a página completa, para generar un efecto inmersivo en la historia. Con tal de poder tener todos los detalles necesarios y contar la historia en este estilo. También agregué escenas que no estaban en el videoclip. Por ejemplo, cuando llevan a Gabriel a la torre, en su sepelio. Esos detalles son extras de lo que es la historia original.

En el texto tienes trozos de la historia bastantes singulares también y que van muy en el formato del videoclip. Como por ejemplo, el momento en que Babel queda en silencio por la muerte de Gabriel.

SR: Eso sí lo hicimos a propósito, es decir, que se siguiera la lectura del videoclip en el libro mismo. Como esa página que está en penumbras, que es la torre de noche, y que tiene que ver con la parte del videoclip, cuando la historia dice “Todo ha quedado en silencio…”, donde pusimos unos segundos en negro y en silencio. Y eso se respetó, ya que a la mayoría de la gente le trae muchos recuerdos, y además lo lees cantando. O sea, que en tu cabeza está presente la memoria de la canción. Y esa era la idea.

Originalmente, ¿cómo interpretaste la letra de la canción, y cómo fueron surgiendo los personajes ilustrados de “La Torre de Babel”, en torno a la misma lírica?

SR: Mira, yo en esa época empecé a fumar, como a los 19 años, por supuesto, no por el videoclip, sino por otras razones, estaba en la Universidad y también por cosas de adolescente. Y tenía todo un mundo que inspiraba eso, o sea, el humo y la sensación del calor. Pero vimos que lo importante no es el cigarro y el acto de fumar, sino que los personajes tuvieran su mundo, donde tanto ellos como Gabriel, tenían sus propias inquietudes. En esa época estaban muy de moda Los Simpson. Entonces, los personajes tienen mucha inspiración en ellos, con esos ojos muy redondos, y bocas muy marcadas, igual si te fijas, todo es muy literal con la lírica de la canción. Porque la idea estaba en hacer eso, que se fuera narrando y viendo al mismo tiempo las animaciones sin desconcentrarte, del contenido que es muy rápido. Y cuando tienes un contenido que es muy rápido, funciona muy bien lo literal.

¿Álvaro Henríquez realiza algunos comentarios mientras vas ‘dando vida’ a las ilustraciones de “La Torre de Babel”?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Cuando nos reencontramos hace unos meses con Álvaro, me comentaba sobre eso, que se acordaba de mí con 19 años, dirigiendo un poco a este equipo, como director creativo. Entonces él se acordaba de un “cabro chico echado pa’ delante”, que agarra un equipo sin saber mucho, porque éste fue mi primer trabajo en animación y para mí fue un sueño hecho realidad ver un equipo de dibujantes moviendo mis personajes. En ese contexto, había que tirar para adelante no más. Es decir, de coger las riendas de un proyecto que era bastante grande para la época, y que resultó ser el primer videoclip de animación en la historia de Chile. Y yo, obviamente sin saber nada, y con todas las ganas de hacer ese proyecto. Así que a Álvaro le gustaba mucho, y siempre se impresionó de ese ímpetu que le ofrecí al proyecto. Eso es lo que más rescatábamos, y sobre todo él. Y a mí, me vino a la memoria esa época. Porque en principio recuerdo haberme concentrado mucho y poner toda mi sabiduría, lo que conocía en narración gráfica, hacerlo “storyboard” y crear los personajes, decidir cómo se iban a mover, hacer notas de cómo la torre se construye al principio,al ritmo del bajo del Titae, porque era importante que la torre se vea como un personaje en sí, que abarca todos estos personajitos que son los cigarros. Y eso era lo que más se rescataba. Que Álvaro estaba impresionado, y que quedaron todos muy contentos con el trabajo en verdad. Además que se hizo rápido, y con un equipo de más de 60 personas, en una productora de animación, muy importante, Cine Animadores, que ya no existe. Con un director joven (Alejandro Rojas) y conmigo, que era principiante pero tenía nociones de la materia, y Álvaro había confiado en mí para la tarea, así que tenía que dar la talla. Y gracias a ese video me dediqué a la animación y sigo trabajando en ella, sacamos un proyecto muy innovador para ese tiempo. Porque en 1997 no existía nada. No existía ninguna escuela de animación en Chile. Yo a partir de ahí me fui a estudiar a otro país, de hecho. Viajé a Barcelona, España, donde hice mi carrera durante 11 años.

¿Cómo se convierte tu trabajo de ilustración en un libro?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Eso nace con lo que te contaba al principio, que Álvaro me había encargado realizar otro videoclip. Una reinterpretación de “La Torre de Babel” en el 2017. Lo que ya era muy complicado, porque tenías que montar un equipo muy grande, salía todo muy caro, y Álvaro quería hacerlo a mano. Sin embargo, yo le hice todo el plan de proyecto, pero fue imposible hacerlo, por varias razones. Y cuando sucede esto, me quedé con ganas de hacer algo, por los 20 años del videoclip, y le comenté al hermano de Álvaro, el bosquejar algunas ilustraciones para moverlas en redes sociales. Pero era algo mucho más sencillo, hacer una serie de ilustraciones de los personajes y presentarlos en estas plataformas, es decir, hacer una campaña de recordatorio no más. Y hablando con Gonzalo Henríquez, aparece el nombre de Daniel Madrid, editor de Libros del Pez Espiral (editorial), y a él se le ocurrió y me propone –“Oye Samuel, ¿por qué no te haces un libro?”-. Esa es su experticia. Y yo pensé que era súper poco tiempo como para hacer un libro, porque se quería lanzar en la Yein Fonda 2018. Pero decidí hacerlo, porque era una buena oportunidad, a contrarreloj y porque además me dieron ganas de darle un empujón al Álvaro que estaba entrando a su tema médico. Así que dije –“Ya, vamos a hacerlo, vamos a meterle un poco de onda a todo esto”-. Y ahí nace la idea del libro, Daniel me envía una maqueta donde expone cómo quieren los textos, donde tenía además bastante espacio para dibujar, hice esas ilustraciones, que son doce, contando la tapa y la contratapa. Se hicieron en página completa y son totalmente originales. De hecho, lo único que se maquetó, es el texto y la compaginación. Y esa es la historia a grandes rasgos de cómo nace este libro (“La Torre de Babel”). Además que estamos muy contentos de la forma en que lo recibió la gente. Porque en La Yein Fonda, se veían los Fans muy felices y me pedían que se los firmara. Así que en lo personal, muy contento también.

¿Tienen pensado lanzar oficialmente el texto?

SR: Tenemos pensado hacer un lanzamiento, pero como todavía estamos buscando cuál es el mejor momento. Quizás se hace antes de final de año, se está buscando alguna fecha tentativa. Pero el libro ya está en librerías, y se hizo el pre-lanzamiento en La Yein Fonda, ya que la idea era lanzarlo en septiembre, en una fecha importante, coincidiendo justo con el retorno de Álvaro a las pistas, a los escenarios. Y como te señalé, tuvo muy buena recepción. Para mí fue muy gratificante.

Teniendo en cuenta el trabajo lírico que hace Álvaro Henríquez en sus canciones, ¿lo consideras un poeta del Rock?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: En mi opinión personal, sí. Considero a Álvaro uno de los personajes mas importantes entre nuestros artistas nacionales. Porque su trabajo, es Rock con contenido, de los más profundos que tenemos. Ya que trabaja las partes más íntimas de la lírica de una canción. Ahora, insisto que es una mirada muy particular. Pero sí que Álvaro trabaja desde ese punto de vista, lo que siempre me ha llamado la atención. Recuerdo que Álvaro les decía a sus alumnos (que tuvo hace un tiempo), que cuando escribes la letra de una canción, es importante que se entienda, ya que es muy típico que muchas bandas interpretan letras que no se entienden y que da lo mismo en realidad que cantan, sin embargo, el contenido es muy importante para las canciones. Y para todas las artes. Además, Álvaro es muy fan de los Beatles, entonces ahí tenemos una gran referencia de música y contenido.

¿Cuál es tu opinión del disco “Fome”?

SR: La verdad que ahora mucho no me recuerdo del disco completo. No soy tan forofo de la música, y eso que estoy rodeado de ella, pero escucho muy poca. Me pasa eso, así que no sabría darte una opinión del disco.

Con respecto a la literatura misma. ¿Qué estás leyendo actualmente? ¿Qué libros nos podrías recomendar?

SR: Estoy leyendo a Rudolf Steiner, un libro que se llama “El Primer Septenio” que tiene que ver con la educación de los primeros siete años de los niños pequeños. Soy papá, estoy concentrado en eso, y el resto del tiempo leo cosas que tiene que ver con actualizar mi trabajo. Cosas de animación, reseñas de otros artistas. Pero a nivel literatura, estoy concentrado en Steiner que es un gran educador, para coger “tips” y apoyar lo mejor posible el crecimiento de mis hijos. Así que recomendado, les sugiero todo el tiempo eso. Porque si son papás, es importante que exploren ese tipo de literatura. Encuentro que es muy importante enseñar el leer, herramientas que uno pueda darles a los niños para la vida. También leo muchos cuentos, todos los días. Cuentos tradicionales como por ejemplo, los clásicos de los hermanos Grimm, con ellos estoy nutriéndome constantemente, es parte de mi trabajo, al estar imaginando todo el rato y buscando nuevos mundos. Y como recomendación, hay que estar buscando constantemente cosas que te abran el espectro y que te saquen de tu círculo de confort, y eso es lo que más sugiero. Leer y leer. Porque lo que ya sabes, lo sabes, es conocimiento adquirido, entonces hay que buscar nuevas líneas de trabajo e indagación, que es algo que todos deberíamos hacer para seguir avanzando.

¿Cómo ves el panorama actual de la narrativa gráfica en el contexto de la literatura chilena?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Yo creo que estamos creciendo muy rápido, año a año, ya que estamos yéndonos a un nivel internacional con trabajos muy originales. Y eso es algo muy difícil a nivel mundial, sobre todo ahora, que está todo tan globalizado. Entonces, lo encuentro increíble, porque somos un país que se está dando cuenta que la cultura es importante, y que entonces hay que darle relevancia, exportarla como producto también, como siempre se ha hecho en todos los países, con motivo de darle ese cupo al mercado, que en el fondo apunta a que la cultura no es un hobby, sino que es un modo de vivir la vida y que es tan importante como cualquier otra cosa, sino más. Entonces, en ese sentido encuentro que se está haciendo un trabajo increíble no solamente en la literatura gráfica, sino que también en la literatura clásica, así como también en la animación y en el cine. De hecho, hace poco la película “Historia de un Oso” (2017) se ganó un Oscar. O sea, cosas que hacen que el mundo mire a Chile. Ya no solamente por su historia, o por la minería. Porque también hay otras fortalezas que están en el país y que aún están un poco dormidas, y poco a poco la gente le está dando importancia y se está dando cuenta que se puede seguir peleando hacia ese lado. Y las nuevas generaciones ya ni siquiera se lo preguntan, sino que lo hacen no más, y buscan esas herramientas. Lo encuentro increíble sinceramente. “Creo que ya estábamos tardando” como dicen en España.

Existe una gama de editoriales independientes como Editorial del Pez Espiral que vienen haciendo un trabajo de nicho, además que también hay ilustradores como Alberto Montt en Chile o Liniers en Argentina, que también le dan una mirada atractiva al tema de la difusión literaria y gráfica.

SR: Esa línea está buena (Montt & Liniers), que además proviene de la línea “Mafalda”, de la escuela de Quino, en Argentina. Porque ahí estamos hablando de literatura con contenido, acompañado de gráficas, que es muy bueno para la gente que no es muy lectora. O sea, que no se agarra a la novela de quinientas páginas porque le da lata. Entonces, leerse algo livianito y que además tiene un buen contenido, es mejor, ¿no?

Dentro del imaginario que Álvaro Henríquez desarrolla en “La Torre de Babel”, ¿cuál es tu parte preferida de la canción? ¿Tienes alguna anécdota con el tema en particular?

Imagen cortesía de Samuel Restucci.

SR: Mira, hay una anécdota en México que me contó Álvaro, que tiene que ver con un fan que se encontró una vez, que tenía un tatuaje de los personajes de “La Torre de Babel”, que se había hecho en los brazos. Y eso me llamó muchísimo la atención, porque cómo un dibujo que hice yo a los diecinueve años, lo tiene tatuado un tipo en México. Esa era para mí, una historia muy “shockeante”, pero también importante. Es la pasión Mexicana, si les gusta algo lo llevan en la piel. Y eso lo encuentro increíble.

Por otro lado, lo que más me gustó a mí de toda la lírica de la canción, es el momento de la iniciación. Esa parte que dice: “Solamente un buen fuego puede dar muerte a un cigarro”, lo encuentro muy bonito, y que en el fondo tiene que ver con cómo cada mundo tiene su forma de vivir, su modos vivendi. Entonces, en esta parte de la canción, de esta historia, yo lo hice mucho más específico en el libro, ya que no se logró hacer en el video por falta de tiempo en el trozo del tema. Los cigarros están todos en fila y están recitando esta parte de la letra, que es como un rito que hacen, donde se acercan los cigarros chiquitos y se van prendiendo en este fogón, yéndose hacia un lado a esperar recién prendidos que termine el ritual. Es como una graduación. Y en el libro, puse también el concierto, como la fiesta después de la iniciación, el “carrete” después del comienzo. Porque como son adolescentes, están prendidos y se van a bailar donde está el concierto de Los Tres. También la interpelación de la horca, la puse como el mensaje que se pone en las cajetillas, ya que el tabaquismo es algo muy malo y que hay que intentar erradicar. Por eso el ahorcado que corresponde a parte de la lírica, está dentro de ese mensaje, con los fósforos, con todo el infierno, el humo, que tiene que ver más que nada, con el consumo humano del cigarrillo. Aunque en ningún punto la fábula va para ese lado, el que tenga que ver con un incentivo al consumo del tabaco. Siempre tuve esa problemática, el decir –“Pucha, a todo el mundo le gusta los cigarritos, a los niños les gusta mucho, casi todos los papás se los muestran a los hijos”-, y no es algo infantil. Yo nunca lo he visto como algo infantil. No por ser animado es algo infantil. Siempre está ese contrapunto en “La Torre de Babel”.

Existe una viñeta en el libro, en que aparece la banda Los Tres tocando, que también aparece en el videoclip. ¿Esa fue creación tuya o es aporte de Alejandro Rojas, director del video?

SR: Esa sugerencia la hicieron ellos en el videoclip, no es creación mía. Hay dos escenas en el videoclip que no dibuje. Esa que mencionas, que es el cierre en la torre con la banda tocando, que es algo que decidió la productora, que era Carmen Romero en ese momento, junto con Álvaro, porque querían que apareciera el grupo tocando al final. Y yo al principio no lo vi como algo importante, el que apareciera la banda, porque en la historia de la lírica no están ellos, sino que la banda interpretaba la canción. Así que eso es algo que tuvo que ver Alejandro Rojas como responsable de la dirección, al igual que la escena en que Gabriel salta al agua, nada por debajo de ella y aparece en un castillito, que es una escena muy Walt Disney, eso tampoco es algo mío, pero por falta de imágenes, agregaron esa escena. Ahora bien, yo hice un 2.0 de la banda en el libro, con el look y la banda actual. Y como se trata de un libro tributo al videoclip, lo que hice fue seguir al pie de la letra, lo que fue montado en el video. Lo único que no hice fue incluir esta escena del cigarro Gabriel abajo del agua, que la verdad, nunca me gustó.

¿Qué planes tienes Samuel, con respecto a temáticas de trabajo e ilustración?

SR: Ahora mismo estoy trabajando en unas piezas animadas de difusión científica, porque mi especialidad son los dibujos animados. En ilustración sigo trabajando con los Henríquez, porque hay varias propuestas para hacer unas líneas nuevas de merchandasing con el mundo de “La Torre de Babel” y la idea ahora es sacar poleras, carteles y también hay ganas de hacer unos flip book, que son esos libros chiquitos que los mueves para ver trozos animados de la película. Por lo demás estoy trabajando en proyectos de cine de animación, un cortometraje realizado a mano, cuadro a cuadro con más de 25 mil dibujos originales. Espero pronto poder mostrarles ese trabajo.

 

 

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