LA POESÍA COMO ACTO QUE RESIGNIFICA LA CIUDAD Y LA MEMORIA: LANZAMIENTO DEL LIBRO “PROYECTO H”, COLECTIVO CASAGRANDE.

Por Solange Carolina Arroyo.

Fotografía: Rutas Chile.

La ciudad en general, cuenta imperecederamente con lugares cargados a la historia, y a veces con grandes perímetros donde han acaecido también, hechos muy dolorosos y particulares, que si bien están muchas veces en algún tipo de registro, no siempre la sociedad los recuerda paulatinamente ni tampoco los repasa a diario, por lo que pueden quedar de alguna manera, en el olvido de la insensibilidad e incluso en la desmemoria de la ciudadanía. Sobre todo, los hechos de violencia ocurridos en el espacio urbano, el cual ha sido testigo de vivencias que muchas veces se pretenden silenciar por parte de una comunidad en la que abunda el poder y además el absolutismo. En ese sentido, el enfoque creativo y estético del Colectivo Casagrande, sugiere conectarse con diversos acontecimientos históricos y que muchas veces han resultado desoladores para la humanidad, a través de la acción del arte. Como sucede con sucesos cruciales en la historia de Europa del siglo XX o también acciones ocurridas en el marco de la historia de Chile, como fue el golpe de Estado de 1973, y que son asociados a distintos actuares del mencionado grupo.

Fotografía: Solange Arroyo.

De hecho, en ese contexto, es que el Colectivo Casagrande trabaja en la resignificación de estos eventos, a través de “bombardeos poéticos” que llevan a cabo en diversas ciudades del mundo. O sea, sobrevuelan los cielos de estas urbes, las que han tenido alguna relación con los tormentos de las guerras mundiales o bien las desazones de las dictaduras, tales como Berlín, Londres, Milán o el mismo Santiago de Chile; en las cuales proyectan intervenciones en espacios públicos que se vuelven síntomas de una deuda necesaria con la memoria. Es decir, que desde el enfoque literario, artístico y performático imponen su presencia con su actuar, en el sentido de generar una transformación de lo acontecido, todo esto, por medio de una visión desde la poesía y el movimiento (la acción).

Ahora bien, la última publicación del Colectivo chileno Casagrande gira en torno a este tema recurrente en sus actos poéticos. O sea, expone sobre intervenciones realizadas en Santiago durante los últimos años. Libro que ha sido publicado por la editorial “Libros del Pez Espiral”, el que fue lanzado el pasado jueves 23 de agosto en el Museo de Artes Visuales, MAVI. Por consiguiente, en el texto se recopilan las mencionadas intervenciones urbanas realizadas en la capital desde el año 2001, con páginas que contienen tanto los procesos creativos como los resultados que han tenido los proyectos, sumando incluso el relato de anécdotas varias a modo de conclusión, lo que es parte de la labor que realiza el Colectivo con sus intervenciones en espacios callejeros.

Lanzamiento libro Proyecto H. Fotografía: Solange Arroyo.

Por otra parte, Casagrande además de realizar el proyecto de “bombardeo de poemas” frente al Palacio de La Moneda (2001), aludiendo a lo ocurrido en período de dictadura, cuentan también con otros proyectos que apuntan a la temática política en sus intervenciones, como por ejemplo “King Kong”, que es una figura inflable de 12 metros que simula al dictador Augusto Pinochet, o asimismo el proyecto “Hawker Hunter”, en el cual, en los perímetros de La Moneda, se simulan sombras en el pavimento, trayendo a la memoria también imágenes sobre la acción de la fuerza aérea en lo que fue el ataque desde el firmamento al edificio de gobierno.

Fotografía: loscasagrande.org

Por lo mismo, es que en el libro mencionado, el poeta Raúl Zurita, que también participó activamente con el grupo de acción de arte CADA en los años ‘80, habla sobre la importancia de la poesía y las acciones en el espacio público de Casagrande:

“Se bombardean las ciudades con poemas no porque estos puedan resarcirlas de las masacres que cargan, sino para oponer otra historia a esa historia, la que pudo ser, la que debió siempre ser…”

De forma análoga, sobre su visión estética en la poesía y según también su experiencia personal con la escritura, al relatar hechos políticos de violencia, Raúl Zurita, en una entrevista (2017) para la revista latinoamericana de cultura, “Noda Cultura”, refiere a esta relevancia de la poesía, como algo que debe estar ligado a temáticas de sufrimiento como potencial de cambio:

Lanzamiento libro Proyecto H. Fotografía: Solange Arroyo.

“El arte y la poesía tienen que dar cuenta del horror del mundo, no de su belleza. Me cuesta imaginar a un verdadero artista que no cambie cada vez que mira las noticias por televisión, que no se haya profundamente alterado, porque el mundo no se puede medir por lo bien de quienes están bien, sino por lo mal de quienes están mal. Y los que están mal están demasiado mal…”

Así también, según menciona Zurita, lo que hace Colectivo Casagrande “es el primer acto reivindicativo de nuestro pasado reciente”. De igual modo, el poeta, en la jornada del lanzamiento indica que con la acción concreta se vuelven a exhibir estos hechos, es decir, cómo la intervención del proyecto “Hawker Hunter” en que las sombras de los aviones proyectadas frente al palacio de La Moneda, simulan el ataque vivido en la época del golpe militar:

“Un hito temible de bombardeo, con esas sombras, vuelve la memoria y los recuerdos tristes”.

O cómo la obra “King Kong”, que toma la figura siniestra del dictador, empuja a la historia, que vuelve a hacerse presente con estas acciones poéticas de arte.

Intervención King Kong, Festival Hecho en Casa 2012. Fotografía: Rodrigo Cabrillana.

Porque según él: “Con el humor y la lucidez se están tocando puntos sensibles de lo que ha sido la triste historia”, lo que se consigue gracias a las representaciones de la poesía y el arte.

Esto, ya que Zurita relaciona estas acciones a un acto ancestral de algo que se ha perdido y que vuelve, que aparece nuevamente frente a nosotros de improviso. Es un acto que trae de vuelta la memoria con el lenguaje, con las palabras, con las imágenes, que poseen un poder simbólico de transmitir sensaciones, sensibilidades dormidas, remover las conciencias, y conectar pasado y presente. Reflexiones que hacen posible otras formas de decir lo que no se pudo decir por mucho tiempo. Otras formas de expresión de un discurso reivindicativo, que el Colectivo Casagrande intenta proyectar, haciéndolo comprensible en el espacio público para la mayor cantidad de personas, que se acercan en la calle curiosas ante sus creaciones, queriendo saber si existe algo más tras esa manifestación en la ciudad.

Por otro lado, y continuando con el tema de la memoria, la actual directora del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Marcia Scantlebury, recuerda la “dignidad y la memoria” de lo vivido como algo importante de mantener y traer de vuelta al mundo actual. Asimismo se refirió también a las maneras de narrar con su experiencia en el Museo de la Memoria, y los recursos visuales, audiovisuales, orales y escritos para poder transmitir los hechos vividos, que también forman parte de nuestra cultura, y se relaciona a los distintos lenguajes que utiliza Casagrande para transmitir una reflexión sobre lo acontecido. Pasado y presente se unen en estas intervenciones urbanas en que la memoria vuelve para conectarnos con hechos indeseables, sensibles y lacerantes para el país, pero que a través de la poesía y el arte, se logra una nueva lectura.

Rescato también una frase de la columna que escribió la académica norteamericana Diana Taylor en el último libro de los Casagrande: “Será tentador pensar en Casagrande como un colectivo de poetas como a menudo se describen, excepto que los demás poemas funcionan como parte de una acción mucho mas amplia que tiene lugar no solo en cada ciudad, sino a través del tiempo y el espacio”.

Lanzamiento Libro Proyecto H. Fotografía: Franco Aguilera.

A modo de finalizar el tema, cito al artista y escritor chileno, Alejandro Jodorowsky, conocido en todo el mundo por sus “actos poéticos y psicomágicos”, en que se refiere a Casagrande por medio de una columna publicada en la misma página web del Colectivo, en que la que hace mención al acto realizado con el bombardeo de Poemas a La Moneda, y su significancia tanto real como poética en relación a la importancia del arte con la capacidad infinita que tiene para repensar los hechos históricos:

“Esa lluvia de jóvenes y ardientes palabras tuvo el mágico mérito de amalgamarse al silbido de las balas, dándole otro significado. Cuentan las leyendas hindúes que cuando sus enemigos atacaron al dios Indra, las flechas lanzadas contra él cayeron ante sus pies convertidas en flores(…) El Palacio Presidencial había sido convertido por los militares en un sitio poblado de angustia. Los poetas, al regarlo con poesía, lo convirtieron en un sitio espiritual”.

Entonces, si la poesía junto al arte tienen el poder de intervenir nuestra memoria. ¿Por qué entonces la poesía no siempre se entrecruza con la historia? ¿Qué potencialidad tiene la poesía para generar una acción de arte? ¿De qué manera podemos lograr que las palabras generen innumerables posibilidades de imaginar el futuro, con base en la memoria y el pasado? ¿Cómo hacer que las palabras  proyecten infinitud y no generen límites en su discurso? Y si los límites de las palabras ya están creados, ¿cómo volverlas frágiles y emotivas nuevamente?

 

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